Sal, elige la que mejor te venga – Tipos de sal

Sal, elige la que mejor te venga – Tipos de sal

Una persona sana requiere un aporte mínimo diario de 300 miligramos de cloro y 200 miligramos de sodio (esto equivale a 2 o 3 gramos de sal al día), esta cantidad también dependerá de la cantidad de ejercicio realizado, el clima donde resida o la propio naturaleza de la persona.

A pesar de que los argumentos en contra de la sal son de peso (como hipertensión o problemas cardiacos), pero debes saber que cuando el aporte de sal es escaso o nulo durante un tiempo prolongado de tiempo las reservas del organismo de sodio y cloro se ven afectadas y esto provoca la aparición de vértigos intensos y frecuentes, debilidad muscular, excitación, retraso del crecimiento o incluso parálisis parcial.

La cantidad de cloro necesaria es mayor porque el cuerpo lo emplea para realizar el equilibrio hídrico y para formar el ácido clorhídico que requiere el estomago para realizar la digestión. El 90 por ciento del cloro y el sodio que ingerimos se elimina por la orina, siendo los riñones los encargados de controlar la cantidad eliminada en función del aporte, por lo que si nuestro organismo funciona correctamente es capaz de regular los niveles de forma “automática”.

De esta forma saber en que casos debes condimentar tus comidas con sal y cuándo seria conveniente controlar el uso del salero te ayudará a realizar una correcta utilización de este producto esencial para el organismo.

Continuamos viendo que a pesar de que los argumentos en contra de la sal son importantes una persona sana requiere un aporte mínimo diario de 300 miligramos de cloro y 200 miligramos de sodio (esto equivale a 2 o 3 gramos de sal al día) para que su organismo funcione correctamente. A continuación veremos los diferentes tipos de sal para que puedas valorar cual se ajusta más a tus gustos:

Sal mineral o gema:

es la más habitual y económica, procede de yacimientos o minas que se encuentran en zonas donde antes hubo mares que acabaron secándose, está cristalizada y tiene una textura basta que se refina antes de llegar a nuestras manos.

Sal marina:

obtenida del agua del mar y aunque se considera de mayor calidad que la sal de gema realmente solo contiene algunos minerales más, sus propiedades son muy similares.

Sal yodada:

es sal marina, contiene una gran cantidad de yodo necesario para que nuestro tiroides produzca las hormonas necesarias para evitar el bocio (crecimiento anormal de la glándula tiroides), la obesidad o el nerviosismo.

Flor de sal:

se obtiene de la parte superior de las salinas, normalmente se comercializa en escamas gruesas y es ideal para preparar pescados o verduras a la planta.

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